
Foto tomada del blog azul y plata
http://azulyplatahh.blogspot.com
El soneto corresponde a un grupo premiado con un segundo premio en el año 2008 en la Asociación de Empleados de Unicaja.
En la Calle Vergara cuando yo vivía no había naranjos como ahora sino acacias. Había dos aceras con una hilera cada una de estos arboles. Frente a mi casa se alquilaban carros a pedales.
Golpea intermitente en los cristales
la lluvia, que llorosa y con desgana,
se asoma, sin querer, a mi ventana,
para traerme recuerdos otoñales.
La noche se refugia en los portales.
En la torre de la iglesia, la campana
escucha, en silencio, el agua. Mañana
jugarán con los charcos los chavales.
Frente a mi casa, triste la farola
ilumina una acacia, que empapada
se sacude en el aire cada gota.
La calle se ha quedado más que sola,
aparte de nostalgia ya no hay nada
de esa infancia perdida, dulce y rota.