
Fotografía tomada del blog Amargura y Silencio
EL MISTERIO DE TU NOMBREMilagro, repetido en primavera,
en que estrena Sevilla azul de cielo,
la impaciente paciencia de la espera
y el consuelo feliz del desconsuelo.
Con el sol del Domingo la ceguera
del oscuro dolor de tu pañuelo,
la sombra de la muerte traicionera
que ha cubierto la tarde con su velo.
Más allá de cualquier otro criterio
en tus ojos de luz hermosa y pura
la razón del amor alza su imperio.
Y teniendo tu cara tal dulzura
es preciso aclarar ese misterio
de que lleves por nombre el de Amargura.